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Elegir lencería no es tarea sencilla, pero desde luego, lo primero en lo que nos vamos a fijar es en el diseño, el encaje o el corte de cada conjunto. Pero hay otro detalle que puede cambiar muchísimo cómo queda: el color.
Seguro que alguna vez te has probado una prenda de un tono de color y has pensado “qué bien me queda”, mientras que, con otra, aunque el diseño sea exactamente el mismo en otro color, tu piel parece más apagada. Esto tiene bastante que ver con el contraste y con el subtono de la piel.
La llamada colorimetría personal, muy popular también en Corea y otros países asiáticos, parte precisamente de esta idea: determinados colores pueden armonizar más con nuestros tonos naturales.
Y aunque no hay que tomárselo como una regla estricta, y tampoco se ha extendido mucho en Europa aún, puede ser una forma de descubrir qué colores de lencería mujer te gustan más cuando los ves puestos.
Primero: ¿tu piel es cálida, fría o neutra?
Antes de elegir un color, puedes intentar identificar tu subtono.
Si tu piel tiene un matiz más dorado, amarillento o melocotón, es posible que tengas un subtono cálido.
Si notas matices rosados, rojizos o azulados, podrías tener un subtono frío.
Y si no ves claramente ninguno de los dos, probablemente tengas un subtono neutro, que suele tener bastante facilidad para adaptarse a diferentes gamas.
Un truco bastante conocido consiste en observar cómo te quedan las joyas. Si normalmente sientes que el dorado armoniza especialmente bien con tu piel, puede ser una pista de subtono cálido. Si te favorece más la plata, puede apuntar hacia un subtono frío.
Eso sí, la iluminación puede cambiar mucho la percepción, así que no hace falta obsesionarse con encontrar una categoría exacta.
Si tienes un tono de piel cálido
Los colores cálidos suelen crear una combinación muy bonita con pieles de subtono dorado o melocotón.
Puedes probar con ropa interior mujer de colores beige cálido, crema, marfil, terracota, coral, melocotón, rojo cálido o marrón chocolate.
También los tonos verdes más cálidos, como el oliva, pueden quedar especialmente bonitos.
Si buscas un conjunto de lencería que se vea delicado, los tonos crema o melocotón pueden dar un resultado muy suave. Para algo más intenso, un rojo cálido o un chocolate crean bastante contraste sin resultar tan evidente como el negro.
Si tienes un tono de piel frío
En este caso puedes experimentar con colores que tengan una base más azulada o rosada. Los rosas fríos, malvas, lilas, burdeos, rojos cereza, azul marino y algunos verdes azulados pueden crear un contraste muy bonito.
El blanco también puede funcionar especialmente bien cuando tiene un matiz frío y limpio.
Para un conjunto de lencería romántico, un rosa empolvado o un lavanda pueden ser opciones preciosas. Si prefieres algo más sofisticado, el burdeos o el azul marino son dos alternativas al clásico negro.
¿Y si tienes la piel neutra?
Los subtonos neutros suelen funcionar bien tanto con colores cálidos como fríos, así que puedes experimentar mucho más con tu colección de ropa interior de mujer. Puedes alternar entre rosa, rojo, verde, azul, crema, negro, chocolate o incluso tonos más llamativos.
De hecho, si no tienes claro tu subtono, probar diferentes colores delante de un espejo con luz natural puede ser mucho más útil que intentar decidirlo solamente mirando tus venas o haciendo algún test de internet.
El negro nunca falla… ¿o sí?
El negro es uno de los grandes clásicos de la lencería y es fácil entender por qué. Es elegante, combina con prácticamente todo y puede crear un contraste precioso con la piel.
Y si te encanta el negro, tampoco necesitas dejar de utilizarlo porque una guía de color diga que perteneces a una determinada paleta. La ropa interior también tiene mucho que ver con tus gustos.
También puedes jugar con los conjuntos bicolor. Un sujetador negro con detalles rosas, por ejemplo, puede tener un efecto completamente diferente a un conjunto completamente negro.
Así que la próxima vez que estés mirando lencería, en lugar de buscar únicamente tu color favorito, prueba también algún tono que normalmente no elegirías. Puede que descubras un nuevo favorito.